El día 9 de octubre es una de las fiestas locales de Alcalá de Henares, el día de Cervantes. Por este motivo, en la semana de este día, se celebra la Semana Cervantina , y uno de estos eventos es el Mercado Medieval.
El Mercado Medieval se viene celebrando con la misma ilusión desde hace varios años, es el mayor de España y creo que de Europa. Está ubicado por todo el casco antiguo de la Ciudad , concretamente se ubica en el centro histórico de Alcalá de Henares, entre Plaza de San Diego, Plaza Cervantes, Calle Mayor, Calle San Felipe Neri, Plaza del Padre Lecanda, Plaza de Palacio, Plaza de los Irlandeses …, con sus mercados temáticos, cientos de puestos de artesanía (algunos realmente fuera de serie donde te enseñan como se realizaban antiguamente algunos oficios), hay una zona del mercado dedicada a la artesanía gastronómica, donde en algunos puestos puedes degustar sus productos, también hay una tahona a la antigua usanza, una gran jaima moruna, con sus mesas y sillas típicas.
Además de poder disfrutar con gran cantidad de espectáculos como pasacalles, cómicos, música medieval, …. Un mercado que nos traslada a aquella época y en el que podemos encontrarnos con cientos de puestos con productos artesanales, talleres y actividades culturales. Se puede decir que no falta de nada y siempre vamos a pasar un rato inolvidable con todas las personas que hacen que el evento parezca sacado de una película, ya que van vestidos con ropas de la época y los puestos los engalanan igual, es importante saber que podemos tener la posibilidad de alquilar e incluso comprar estos trajes típicos medievales. Hasta podemos encontrarnos con un Torneo de Caballeros, estas justas están llenas de colorido. En los puestos de alimentos elaborados de forma artesanal, podemos comprar empanadas, miel y licores, gran variedad de panes, embutidos, conservas, quesos, chocolates, encurtidos, dulces de todo tipo, como no las almendras garrapiñadas, aunque estas las podemos encontrarlas con más tipos de frutos secos, caramelos de todos los sabores, especias traídas de los más remotos lugares y podemos encontrar hasta palulú (palodu, palolu …, se la conoce por varios nombres), y que para quien no lo sepa es una raíz comestible dulce, es el regaliz.
En otros puestos tendremos aperos, flores secas, velas, juguetes, objetos esotéricos, libros, jabones artesanales y una gran variedad de objetos todos elaborados artesanalmente, en muchos casos a la vista de los visitantes. Está la zona de los artesanos, que en ellos disfrutaremos viendo como hacen esculturas, loza, a los herreros, una imprenta, tallas en madera y mucho más.
No hay que olvidar que hay un pequeño zoo, con muchos tipos de animales, sobre todo de granja, que harán disfrutar a los niños, de hecho hay para ellos un recorrido que pueden hacer en burro, una gran fila de burros unos detrás de otros recorriendo el mercado. También y para los más pequeños hay tiovivos de madera con animales fantásticos y no tan fantásticos. Y no nos olvidemos de los guiñoles y teatros. Observar a los cetreros con sus aves tan majestuosas, aves rapaces como el águila imperial y los halcones, por ejemplo, aunque podemos ver muchas más.
Los espectáculos callejeros son de todo tipo, musicales, anécdotas divertidas, pero lo que nunca va a faltar es la bonita estampa de Don Quijote y Sancho Panza, que están geniales y lo hacen muy bien. Todos realizan interpretaciones improvisadas y contribuyen al ambiente festivo.
Pero una de las buenas cosas que obtendremos de visitar el Mercado Medieval es su comida, podemos degustar en plena calle de un buen pulpo a feira, o de un cochinillo asado, chorizos, morcillas, costillares de cerdo, así como buenos caldos, vino y cerveza entre ellos y en cuanto a la comida de cristianos se refiere, que no hay que olvidar a los árabes y judíos, son sus comidas, dulces y bebidas típicas.
Pero una de las buenas cosas que obtendremos de visitar el Mercado Medieval es su comida, podemos degustar en plena calle de un buen pulpo a feira, o de un cochinillo asado, chorizos, morcillas, costillares de cerdo, así como buenos caldos, vino y cerveza entre ellos y en cuanto a la comida de cristianos se refiere, que no hay que olvidar a los árabes y judíos, son sus comidas, dulces y bebidas típicas.
Estoy segurode que me dejo muchas cosas en el tintero, pero así podréis descubrirlo por vosotros mismos, solo decir que hay actividades paralelas ofrecidas a los visitantes, están el Tren de Cervantes y la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión y las Jornadas Gastronómicas Cervantinas, donde varios restaurantes ofrecen menús cervantinos, inspirados en la época del Siglo de Oro pero con un toque contemporáneo.
Cada año acude más gente a este evento, la población esos días se multiplica, y aunque los que vivimos aquí, al ser fiesta el viernes 9, lo disfrutamos sin tanta acumulación, os recomiendo que si podéis os acerquéis a visitarlo, a visitar Alcalá de Henares y pasar un día la mar de agradable.


0 comentarios:
Publicar un comentario